logo-Women-final_Negro.png

El palacio salvo y el palacio barolo


El Palacio Salvo, el símbolo arquitectónico más emblemático de la ciudad de Montevideo y el edificio Barolo, una de las bellezas de la Avenida de Mayo en Buenos Aires fueron proyectados por el mismo arquitecto: el italiano Mario Palante.

En el año 1928 los montevideanos contemplaron azorados como una “torre” que llevó seis años en construirse, se tornaba realidad y podía comenzar a ser habitada y visitada.

Nosotros no fuimos protagonistas de esa época, pero nos imaginamos los comentarios, las crónicas, los asombros ciudadanos que debe haber despertado el hecho de que en la tranquila, aunque cosmopolita Montevideo, se instalara definitivamente una construcción de esas características.

La historia oficial se conoce porque fue muchas veces contada, pero lo que vale la pena imaginar es la noticia que debe haber causado el hecho de encontrarse ante la presencia de ese edificio que fue reconocido en su momento como el rascacielos más alto de Sudamérica y como el más alto edificio del mundo levantado en cemento armado.

Y no es para menos. Con sus rasgos euopeos y su temperamento italiano, sus mármoles de Carrara, sus robles, sus escalinatas, sus enormes patios interiores, sus vitraux, su majestuosa exuberancia y su orgullosa imposición en el paisaje ciudadano, ha sido y sigue siendo una joya, criticada o reverenciada pero de la que los montevideanos ya no pueden prescindir porque sirve como guía en el camino y sobresale en la vista de los viajeros que entran a la capital uruguaya ya sea por mar, por aire o por tierra.

Hoy es un edificio que cuenta, entre otras cosas exóticas, con la sede de una radio y de un canal de televisión. También con una extensa historia de personajes célebres que han residido en él o todavía lo hacen.

Por su parte, el porteño Palacio Barolo no se queda atrás en majestuosidad y elegancia.

Luis Barolo, progresista y poderoso productor agropecuario conoció, en el centenario de la revolución de Mayo, a Mario Palanti a quien contrató para realizar el proyecto de un gran edificio que tenía en mente. Este se convertiría en una propiedad exclusivamente para rentas. Luis Barolo pensaba, como todos los europeos instalados en Argentina, que Europa sufriría numerosas guerras que destruirían todo el continente y desesperado por conservar las cenizas del famoso Dante Alighieri, quiso construir un edificio inspirado en la obra del poeta de “la divina Comedia”.

Ubicado en la Avda. de Mayo 1370 y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen), la edificación del palacio comenzó en 1919 y finalizó en 1923.

Cuenta con 24 plantas (22 pisos y 2 subsuelos), y hasta el punto más alto de la cúpula mide 90 metros, llegando a los 100 con un gran faro giratorio de 300.000 bujías que lo hacía visible desde Uruguay.

Desde un inicio el Palacio provocó cierta perplejidad. Se habló de estilo “remordimiento italiano”, gótico romántico, castillo de arena, o cuasi gótico veneciano.

En la actualidad es un edificio exclusivamente de oficinas y una de los must turísticos de la majestuosa Avenida de Mayo.


CEO: 

Grace Grisolia

EDITORA:

Carmen Àlvarez

CONTACTO:

info@womeninmove.com

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon
  • White YouTube Icon

Diseño: Bernarda Ghio