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JUDY DEL BOSQUE

Actualizado: may 11


Es profesora de matemáticas, física y química. Pero es la gran maga uruguaya. Hace 15 años que esta atractiva pisciana desarrolla esta inusual actividad pero últimamente ha tenido su pico de exposición pública al triunfar en Buenos Aires. Además Judy se presenta por contrataciones en fiestas privadas con una clientela internacional creciente. Recién llegada de Roma donde concurrió a un casamiento a realizar su show y con un pie en el avión para irse a una fiesta en una isla en Brasil nos cuenta sus secretos y su trayectoria.

Contanos sobre tus comienzos. ¿Cómo te atrapó la magia?

Me convertí en maga casi sin darme cuenta, nunca en la vida me lo propuse, pero la magia me atrapó. Empecé con alguna performance familiar y casera y fui tan bien aceptada que me di cuenta que era buena para eso y no solo me divertía yo sino también la gente que me observaba.

¿Qué se requiere para ser un mago?

Para ser mago hay que estudiar las técnicas, de dónde vienen las tradiciones y los conocimientos, no es una improvisación.

Se hace magia con herramientas y técnicas que uno estudia buscando la sorpresa del espectador, que ya sabe que va a ser engañado porque es un acuerdo de dos, es un pacto, con total amor y cariño para que pase un buen rato y se divierta. La idea es que el público se relaje y se enganche a disfrutar ese rato con la maga. Hay gente que se queda pensando y no pega un ojo tratando de adivinar cómo yo hago tal o cual truco. Yo también voy conociendo a la gente a medida que hago magia.Están los que se relajan, la pasan bomba y no quieren saber de nada de cómo se hizo, y están los que se quedan envenenados y te llaman a las 4 de la mañana y te dicen, maga por favor, no le cuento nadie, pero cómo hiciste tal o cual truco.

Para ser un mago exitoso, hay que tener un montón de atributos, entre ellos el carisma, que hagan que el show sea un éxito. Y hay que ser creativo para no repetirse y que sea con humor y el público no se aburra.

Hay además que estudiar al público, la energía que traen, saber con quién te vas a meter y con quién no, acordarte de la gente, quiénes son. Y también hay un trabajo en el aspecto personal porque es un show que debe ser atractivo. Yo por mi parte voy al show siempre cuidada y producida, cuido todos los aspectos, el maquillaje, el pelo, la ropa, la imagen. Para mi eso es tomar el trabajo con profesionalismo.

¿Dónde se aprenden los trucos?

Los trucos se pueden aprender en los congresos o después que uno sabe las técnicas básicas, se pueden inventar trucos. Después hay estilos que cada mago tiene porque cada mago es diferente a otro, como las personas.

¿Hay margen para la innovación en los trucos ?

Si, pero hay que pensar mucho, practicar mucho, crear mucho, estudiar mucho. Y lo más importante es la innovación para mantener el factor sorpresa sin anticipar los trucos. El mago lo que más quiere es que cuando termine el show la persona se quede intrigada y pensando cómo hizo el truco.

¿Los revelas alguna vez?

Ni loca, antes la muerte. Mis maletines tienen todos contraseña y en mi casa a mi cuarto de magia no entra nadie, entrada prohibida. No puedo desparramar el conocimiento, porque es algo tan cuidado para mi como un bebé.

¿Practicas mucho?

Mucho, en mi casa. Y si el truco sale sólo un 98 % bien no sale al ruedo. Tiene que salir un 100 % bien para que lo incorpore al show.

Contame sobre los congresos de magos, algo de lo que seguramente la gente no tiene ni idea.

Los congresos son espectaculares porque van magos de todo el mundo, es como estar en la escuela de Harry Potter un fin de semana. Hay dealers, hay ferias, hay conferencias, talleres, galas nocturnas, conocés muchos magos. En cuanto a mujeres prácticamente no hay. En Uruguay no hay ninguna y en el mundo frecuentemente también en los congresos soy la única maga.

Como maga has tenido una entrada muy interesante a la sociedad argentina.

Si. Todo empezó con la invitación que Anabela Ascar me hace para ir a su programa de Crónica TV hace algunos años. En un bar mirando la tele estaba Darío Arellano quien ve la entrevista y me contacta. Con el tiempo se convierte en mi representante. A través de él conozco a Daniel Fernández y luego a Moria Casán. La primera entrevista con Moria fue fabulosa, porque me habían dicho que dificilmente estuviera conmigo más de 15 o 20 minutos, ya que es una persona muy ocupada. Pero pegamos onda y nos quedamos horas charlando de todo. Este feeling nos llevó a armar un show juntas que presentamos en fiestas privadas, eventos, etc. Moria hace su stand up y yo presento mi show de magia y tenemos un éxito enorme, la gente queda fascinada.

Y hoy toda la prensa argentina me conoce y apenas llego me llaman.

Y además yo siento que en la sociedad argentina hay un gran cuidado y reconocimiento a los artistas, por la forma cómo te tratan, a mi siempre me han hecho sentir una reina.

Acá en Montevideo también todo el mundo te reconoce y haces muchas representaciones en lugares como restaurantes, eventos, fiestas.

Hoy si. Hace 15 años cuando la gente me veía en el Conrad con mi maletín plateado la gente creía que yo era una maquilladora. Hoy cuando me ven llegar donde sea todo el mundo me conoce.

¿Y te pasan cosas mágicas ?

Me pasan cosas mágicas todo el tiempo. Por ejemplo pensar en una persona y esa persona en ese instante me llama, o me manda un mail. Pero hay que estar atento y quizás las personas comunes no lo están, porque la magia hay que buscarla, no siempre te golpea la puerta. Mi vida está rodeada de magia.

¿Te ves el resto de tu vida haciendo esto ?

Si, sin problemas. Yo quería ser primero astronauta y luego pilota porque me encanta volar. Pero cuando me di cuenta que podía volar con mis propias alas, reemplacé el avión por un mazo de cartas que es la herramienta base para que un buen mago comience su show. Entonces descarté lo de piloto y me dediqué a volar con la magia.