DE PUNTA A PUNTA

SÍGUEME:

DE PUNTA A PUNTA

El sentido de la libertad en la Bienal de Arquitectura de Venecia.

25/11/2018

por Inés Abramián, Corresponsal ITALIA

 

 

El 26 de mayo se inauguró la 16ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia. Se presentaron los proyectos de 63 países, cinco de ellos recién llegados: Antigua y Barbuda, Arabia Saudita, Guatemala, Líbano y Vaticano, en las sedes de los Jardines y el antiguo Arsenal. Las participaciones nacionales son una libre elección de los gobiernos y los proyectos que se exponen son seleccionados por un jurado. Cada país mantiene su espacio expositivo por concesiones de largos períodos. En pocos días se celebrará la culminación de esta edición en el Palacio Cà Giustinian de Venecia con la Fiesta del Arquitecto. El director general de la Bienal, Dr Paolo Baratta designó como curadoras de esta edición a dos arquitectas irlandesas, Yvonne Farrell y Shelly MacNamara, que, comprometidas con el medioambiente focalizaron la bienal en el valor de los espacios libres invitando a los arquitectos a indagar sobre el término “Freespace” (“Espacios de libertad”). El espacio común, el espacio público o espacio sin restricciones, libre, sin vínculos, el espacio virtual o ideal, el lugar de sueños o el espacio privado, el verde, el territorio, el espacio sin horizontes o el espacio individual, el espacio de trabajo o aprendizaje. La provocación es bien aceptada para transmitir llamados a la política y abrir debates con las administraciones y gestores de territorio. Se ven exposiciones que se pueden recorrer y experimentar, leer, observar. El debate que se abre es inevitable: en una exposición de arte nos esperamos solamente proyectos arquitectónicos o también instalaciones artísticas? Las curadoras exploraron ambos lenguajes. A pocos días de realizarse el Congreso Nacional de Arquitectura en Italia, esta Bienal enfatizó y evidenció el valor del planeta poniendo especial atención en el ambiente. Las curadoras proponen como premisa “el planeta como cliente” e inducen a desarrollar propuestas con delicadeza respecto a la tierra y a la propia realidad regional. Dueñas de la sensibilidad necesaria para ver y escuchar lo que va más allá de lo dicho y hecho, las curadoras obtienen todo tipo de respuestas, a veces insólitas y que en algunos casos denotan profundos malestares. En estas respuestas se ve preocupación, Gran Bretaña se presenta con un pabellón vacío, Arabia Saudita habla de su problema de restricciones para la libre socialización, Perú solicita atención hacia el patrimonio todavía oculto. Las respuestas se desarrollan a partir de una mirada centrada en el hombre, un hombre que busca protección, orientación y confort en las actividades del habitar, de la socialización, la expansión y el trabajo. Y mientras se absorben los estímulos visivos de las instalaciones recorriendo el Arsenal y los Jardines, impregnarse de las cuestiones planteadas es inevitable. En la bienal de Farrell y McNamara se apunta a un ambiente equilibrado. Triunfa la propuesta que resulta factible, discreta y efectiva, racional pero sensible. Sin mencionarlo se habla de un parámetro fundamental que es la escala humana, el espacio calibrado a dimensión del hombre para lograr espacios que ofrezcan bienestar y socialización en vez de soledad, cobijo en vez de abandono. Esta variable es un punto clave para tener en cuenta en el planeamiento de las ciudades, tema que nos desafía en los próximos decenios. Queda claro que la arquitectura está convocada para contribuir a resolver problemas de gran calibre como es el déficit habitacional, el crecimiento de las ciudades, la distribución del agua en el mundo, el cambio climático, la construcción sustentable y otros. Esto es factible a partir de los estudios que se realicen sobre la célula mínima de la sociedad que es el individuo mismo, la familia y su radio de acción en el medioambiente. El León de Oro fue entregado al arquitecto Eduardo Soto de Moura de Portugal, a Kenneth Frampton por su carrera y menciones especiales a Andra Matin de Indonesia y Rahul Mehrotra de India.Suiza, ganadora entre pabellones nacionales con “Suiza 240: tour de la casa”, detiene su mirada en la pulcritud de la propiedad horizontal con terminaciones e iluminación perfectas en un departamento vacío sin amoblar, listo para personalizar. La reflexión de los suizos Alessandro Bosshard, Li Tavor, Matthew van der Ploeg y Ani Vihervaaraplantea el problema de la identidad de los espacios. La mobilidad y transitorialidad generan la necesidad de standarizar las propiedades propuestas por el mercado inmobiliario. La provocatoria distorsión aparece en la escala, que desvirtúa todo logro. Puertas sobredimensionadas, espacios en miniatura, cielorrasos estrechos y pavimentos inclinados inspiran ansias y desorientación. Identidad y escala, dos temas críticos para los espacios domésticos que Suiza excavó con transparencia e ironía. Gran Bretaña con su exposición “Isla” de los curadores Adam Caruso, Peter St. John y Marcus Taylor, habla de lo que puede significar un espacio de libertad, donde todo está por crearse porque no hay nada, o nada queda. Evoca el aislamiento ofrecido por una isla y el vacío de la erradicación generada por la inmigración, tema de actualidad por las sostenidas corrientes migratorias en el globo. Aparece el temor al alejamiento de Europa y la repercusión que esto pueda tener, pero visto también como oportunidad de una regeneración a partir de los vacíos. Plantea tácimente el tema Brexit. Presenta el pabellón totalmente vacío y con un trabajo de pavimentación en el techado. Por un lado el abandono y por otro lado la opción de una nueva perspectiva más amplia. En algunos trabajos la libertad es un elemento acelerador que aparece como renovado rechazo a las pasadas dictaduras y se desprende naturalmente el vasto sentido político que la palabra Freespace lleva implícito. Sudamérica mostró una visión de territorio, memoria e introspección con Argentina, Chile y Uruguay mientras que Perú, Brasil y Venezuela reflexionan sobre patrimonio, poblaciones y emergencias. Centroamérica revisa territorio urbanizado con Guatemala y México. Norteamérica indaga sobre civilizaciones autóctonas, inmigración y ciudadanía con Estados Unidos y Canadá. Argentina participa con “Vértigo Horizontal”. Se trata de una propuesta de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina dirigida por el Dr. Sergio Alberto Baúr. El proyecto fue seleccionado a través del concurso público organizado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) y la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA). “Vértigo Horizontal”, de los arquitectos Pablo Anzilutti, Federico Cairoli, Francisco Garrido y Javier Mendiondo recrea una porción del territorio y transmite la poética del infinito representada por la línea del horizonte en el panorama abierto de la pampa húmeda. Un prisma de cristal encierra plantas acompañadas de imágenes y sonidos del paisaje. El escenario invita a un translado imaginario hacia la pampa abierta donde el tiempo parece non existir y el espacio se amplifica en una perspectiva sinfín donde se unen cielo y tierra al son de la tormenta, del viento que sopla o del canto de las cigarras.A ambos lados, una serie de cuarenta y seis proyectos de espacios comunitarios alineados en una franja blanca retroiluminada representan un ideal de horizonte que se proyecta en el futuro “Freespace” argentino. Al presentar proyectos de los últimos decenios vividos en democracia, el proyecto señala y convalida sutilmente el valor de la libertad para crear espacios públicos. Basado en la visión de Borges, la ideal verticalidad de la sensación del vértigo, en este caso se rebalta horizontalmente e invita a pensar en una nueva alternativa para el desarrollo urbano argentino. Caseríos y pequeños centros urbanos diseminados por el territorio son presentados como posibles elementos para enlazar generando soluciones que afronten el crecimiento poblacional y urbano. Los grandes espacios vacíos simbolizados por esta pampa en caja de cristal presentada como una joya parecen ser inspiradores de una nueva verticalidad que quizás, ofrezca respuestas o alternativas al gran problema de densidades en el territorio. Chile expone “Stadium: un evento, un edificio, una ciudad” donde Alejandra Celedón, la arquitecta curadora habla de la memoria contenida en un sólo edificio que tuvo múltiples usos pero que no funcionó siempre en beneficio del pueblo y del territorio. La curadora replantea el discurso entre arquitectura y poder, entregando un testimonio único que atraviesa la cronología del estadio. Enlazando cada evento del estadio con el marco político-económico correspondiente entrega herramientas para descifrar códigos ejercidos por sectores de poder en Chile. El Estadio Nacional de Santiago fue construído en el 1938 y hoy se lee como una gran caja depositaria de conflictos, manifestaciones, negociados y campañas políticas. Stadium habla de la arquitectura como contenedor historiográfico recordando el mundial del 62, los tratados de tierra del 79, la visita papal del 87. Una narración de doble significado que personajes como Allende, Pinochet, Juan Pablo II y tantos deportistas protagonizaron como actores de la trama ciudad-edificio alternando la traza circunstancias-camino. La instalación presenta un gran modelo del estadio realizado en Venecia con sesenta piezas de tierra apisonada y arena moldeada, texturas visibles y paleta de gamas terrosas que confirman la intención de valorizar la idea de territorio. La tribuna aparece dividida en sectores que representan zonas geográficas. Estas áreas de tierra fueron redistribuidas por el gobierno durante un evento organizado en el estadio el día 29 de septiembre de 1979 frente a 37.000 ciudadanos. Las tribunas y el estadio fueron utilizados como maqueta de la ciudad. La solidez tectónica y el halo frágil logrado con arena en el plano superior evocan el peso de la historia y el trazado de las zonas reasignadas. Los videos que acompañan la instalación agudizan el sentido de dramática realidad que atravesó el estadio debido a las políticas de gobierno y las instrumentaciones político-económicas a lo largo de la historia. Uruguay presenta “De prisión a prisión, una historia íntima entre dos arquitecturas” un proyecto que investiga la relación y conexiones entre espacios donde libertad, no hay: la penitenciaría. Los curadores Sergio Aldama, Federico Colom, Diego Morera, Jimena Ríos y Mauricio Wood reflexionan sobre la relación entre el hombre y el entorno en dos prisiones de Montevideo, paradójicamente construídas una frente a la otra, son las cárceles de Punta de Rieles. Una de ellas, la más grande construcción de Uruguay del 2017, recrea “adentro” las actividades de “afuera” y reproduce ciertos espacios de libertad que emulan la vida ciudadana en libertad generando una micro sociedad de transición. Los curadores exploran penitenciarías reales y conceptuales, como la cárcel de Piedmont en Virginia, Estados Unidos y el panóptico de Jeremy Bentham. “Prison to prison” traza paralelismos con la sociedad actual aludiendo a los mecanismos de control virtuales y la falta de libertades consecuentes. En el modelo panóptico, un observador oculto tiene bajo observación continua a cada uno de los presidiarios condicionando de esa manera sus conductas. La metafórica narración multimedial examina ideas de límite, contenedores espaciales e inmersiones al interior de uno mismo, yuxtaponiendo las realidades interiores y exteriores de dos mundos opuestos, el iluminado y el recluído. Indaga sobre las interacciones que transforman espacios asfixiantes en ejes para transitar como espacios intermedios en vías de una libertad, ideal, espacial o real haciendo desvanecer los extremos. Las imágenes de archivo transmiten la visión de Harún Farocki, inagotable explorador en el ámbito de política, prisiones, poder y control. La “generosidad hacia la Tierra” es lo que Yvonne y Shelly lanzaron como lema de esta bienal instando a los arquitectos a que se activen en esta empresa. La exposición está abierta a todo público y se espera que el mensaje sea difundido más allá del ambiente de la arquitectura para que ayude a tomar conciencia de lo que nos incumbe en forma directa, como habitantes de este mundo y pasajeros en la Tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Please reload

¿QUIÉNES SOMOS?

Carmen Alvarez:
Socióloga y Comunicadora
Publisher Magazine Virtual

____

 

Grace Grisolia:
RRPP & Marketing.
CEO & Founder Women in Move

 

contacto:
ggrisolia@womeninmove.com

info@womeninmove.com

SECCIONES

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon

AGENDA